5. Dorado final
Pasada esta segunda hora, retiramos el papel aluminio y horneamos 40 minutos adicionales. Durante este tiempo, damos la vuelta a los codillos cada 10 minutos y los regamos con la salsa de la bandeja. Esto garantiza que la piel quede crujiente y caramelizada mientras la carne permanece jugosa.
6. Reposo
Una vez terminado el horneado, deja reposar los codillos 10-15 minutos cubiertos con papel aluminio o una tapa. Esto permite que los jugos se redistribuyan y la carne quede más tierna al cortarla.
✅ Consejos y variantes
Acompañamiento: Sirve con puré de patatas, patatas asadas, ensalada fresca o verduras al vapor.
Salsa extra: Si deseas más salsa, retira los codillos al final y reduce el líquido restante en la bandeja a fuego medio en la estufa hasta obtener la consistencia deseada.
Versión picante: Añade una pizca de cayena o chile en polvo a la mezcla de miel y barbacoa para un toque picante delicioso.
Cocción lenta alternativa: Si quieres un codillo extremadamente tierno, puedes hornearlo a 160ºC durante 3 horas, cubierto con papel aluminio, y luego dorarlo los últimos 30 minutos.
🍽 Presentación
Sirve los codillos enteros o cortados en rodajas gruesas, acompañados de la salsa por encima y un toque de romero fresco para decorar. Asegúrate de que la piel esté bien dorada y crujiente antes de servir: es uno de los grandes atractivos de este plato.
💡 Notas finales
La combinación de asado lento + salsa de miel y barbacoa hace que este codillo sea perfecto para celebraciones, comidas familiares o Navidad.
Se puede preparar con antelación y calentar suavemente en horno bajo para mantener su jugosidad.
¡No olvides mojar pan en la salsa! Es uno de los grandes placeres de este plato.