Mancha amarilla: busca una mancha amarilla en la base, señal de que la fruta maduró en la planta.
Sonido hueco al golpearla: al darle un ligero golpe, debe sonar hueca, señal de que está llena de agua y madura.
Peso adecuado: una buena sandía debe sentirse pesada para su tamaño, lo que indica jugosidad.
¿Por qué es importante elegir bien?
Una sandía madura y de buena calidad no solo tiene mejor sabor, sino que también aporta más nutrientes, como vitaminas A y C, antioxidantes y agua para mantenerte hidratado. Además, es una excelente opción para ensaladas, postres y batidos saludables.
En tu próxima compra, recuerda estos consejos y disfruta de una sandía dulce, jugosa y perfecta para compartir.