Coloca cápsulas de papel en una bandeja para magdalenas.
Llena cada cápsula con la masa hasta ¾ de su capacidad (para que al subir no se desborde).
Espolvorear azúcar
Cubre la superficie de cada magdalena con una buena capa de azúcar para que forme costra crujiente al hornear.
Hornear
Hornea durante 15 minutos a 180 °C, o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio.
Enfriar y servir
Deja reposar las magdalenas sobre una rejilla hasta que se enfríen.
¡Listas para disfrutar, suaves y muy esponjosas!
💡 Consejos:
Usa una naranja de zumo dulce para un mejor sabor.
No abras el horno durante los primeros 10 minutos de cocción para que no se bajen.
Puedes sustituir el aceite de girasol por aceite de oliva suave para un sabor más mediterráneo.
Se conservan 2–3 días en un recipiente hermético y puedes congelarlas ya frías.