En cambio, con una computadora portátil (PC portable) usada directamente sobre la mesa, la pantalla queda más baja de lo recomendable, obligándonos a inclinar el cuello hacia adelante y encorvar la espalda. Este hábito, repetido durante semanas o meses, genera sobrecarga en la musculatura cervical, dolores de hombros y fatiga visual.
La solución es sencilla: elevar la laptop mediante una base o soporte para que la pantalla quede a la altura de los ojos y utilizar teclado y ratón externos para mantener una postura más natural. Además, es recomendable hacer pausas activas cada hora, estirando cuello, espalda y brazos para mejorar la circulación y relajar la musculatura.
En definitiva, cuidar la ergonomía es una inversión en salud. Una postura correcta frente a la computadora no solo previene dolores y lesiones, sino que también mejora la concentración, el rendimiento y el bienestar general. Tu cuerpo te lo agradecerá hoy y en el futuro.