1. Tarta de queso y limón
Añade ralladura de limón y 2-3 cucharadas de jugo al relleno.
Decora con rodajas de limón y ralladura por encima.
2. Tarta de queso con chocolate blanco
Derrite 100-150 g de chocolate blanco y mézclalo con el queso antes de añadir la gelatina.
Acompaña con frutas del bosque para equilibrar el dulzor.
3. Tarta de queso Oreo
Tritura Oreos para la base (usa menos mantequilla).
Añade trozos de Oreo al relleno antes de refrigerar.
Decora con crema de Oreo o más galletas por encima.
4. Versión vegana o sin lactosa
Usa queso crema y nata vegetal (de coco, soja, etc.).
Sustituye la gelatina por agar-agar vegetal (ajusta cantidades y hervir).
Asegúrate de que las galletas sean aptas.
🧊 Conservación
La tarta puede durar en la nevera hasta 4-5 días, bien tapada.
No es recomendable congelarla, ya que el queso puede cambiar de textura al descongelarse.
Si haces porciones individuales, puedes guardarlas en recipientes herméticos.
👩🍳 Consejos finales para que te quede perfecta
Textura: Si quieres una textura más ligera, puedes montar la nata antes de mezclarla con el queso. Añádela con movimientos envolventes al final.
Molde desmontable: Es clave para desmoldar bien la tarta sin que se rompa.
Reposo: Aunque la tarta cuaja en 4-6 horas, el sabor mejora notablemente si reposa una noche entera.
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