dulce y jugosa
Nada mejor que una sandía fresca y jugosa para calmar la sed en los días calurosos. Sin embargo, no todas las sandías tienen el mismo sabor: algunas pueden resultar insípidas y poco jugosas. Aprender a diferenciar una buena sandía de una que no lo es te permitirá disfrutar al máximo de esta fruta deliciosa y refrescante.
Fíjate en el ombligo de la sandía
El ombligo o “cicatriz floral” es uno de los indicadores más importantes de la calidad de la sandía.
Ombligo grande y piel gruesa: suelen ser sandías menos dulces y con menos sabor.
Ombligo pequeño y piel fina: indica una sandía más jugosa, dulce y con mejor textura.
Otros consejos para elegir la mejor sandía
Además del ombligo, hay otros aspectos que te ayudarán a encontrar la sandía perfecta:
Color uniforme: la cáscara debe ser verde intensa con rayas bien definidas.